Antes de cargar alimentos, la unidad debe estar en condiciones higiénicas y sanitarias adecuadas. El artículo 154 bis del Código Alimentario Argentino (CAA) exige que el ciclo de limpieza incluya lavado, desinfección y secado, mediante procedimientos autorizados, y que el transportista registre los trabajos ejecutados.
Organizá la limpieza para el compartimento, sus accesorios y el alimento que va a llevar. Una constancia de la última limpieza sirve para revisar el trabajo; también necesitás comprobar el estado real de la unidad antes del nuevo despacho.
Qué revisar con la caja vacía
El apartado II del artículo 154 bis exige superficies interiores no tóxicas, impermeables y fáciles de limpiar, con juntas que no dificulten la higiene. Antes de liberar la unidad, revisá piso, paredes, techo, caras internas de puertas y accesorios.
Buscá residuos de carga, suciedad, pérdidas, roturas o uniones deterioradas. Como control operativo, registrá lo encontrado y quién resuelve la observación. Si una fisura impide higienizar correctamente, necesitás atender también ese deterioro: repetir el lavado no repara la superficie.
Para productos animales, los numerales 28.10 y 28.19 del capítulo XXVIII del Decreto 4238/1968 regulan materiales y limpieza previa. El numeral 28.18 permite rechazar una unidad para cargar si no reúne las condiciones necesarias, aunque tenga habilitación vigente.
Método de lavado y desinfección
Aplicá el procedimiento autorizado para la actividad y las instrucciones del producto que corresponda. El CAA exige eliminar contaminantes físicos, químicos y microbiológicos con sistemas higiénico-sanitarios autorizados; también prevé medidas de desinfección y desinfestación.
Esta guía no da una concentración universal, tiempo de contacto ni mezcla casera. Esos datos dependen del producto, la superficie y el procedimiento validado. Antes del trabajo, confirmá quién define el método y dónde están sus instrucciones; incluí lavado, desinfección y secado sin omitir las etapas indicadas.
Comprobá después que la unidad quede en condiciones de recibir la carga. Si se detecta un problema, registrá la corrección y una nueva verificación antes de habilitar el despacho como decisión interna.
Cómo registrar el trabajo
El apartado III del artículo 154 bis exige un registro de los procedimientos de limpieza, disponible para la autoridad. El siguiente contenido es una propuesta editorial para organizarlo; no es un formulario oficial:
- Fecha, hora y unidad intervenida, incluyendo el compartimento cuando haya varios.
- Procedimiento aplicado y su versión o referencia.
- Responsable de la tarea y resultado de la verificación.
- Observaciones, correcciones y decisión de disponibilidad para cargar.
Asociá el registro con la unidad y los viajes posteriores, de modo que puedas reconstruir qué procedimiento se aplicó antes de una carga. El mismo artículo exige un registro completo de cargamentos durante seis meses, junto con registros de temperatura, humedad y limpieza. Confirmá con la autoridad los plazos de conservación aplicables y cualquier exigencia adicional del régimen específico.
Herramientas, cargas incompatibles y otros certificados
El CAA ordena guardar los elementos auxiliares de limpieza y mantenimiento fuera de la caja de carga. También prohíbe transportar alimentos junto a cargas que puedan comprometer su seguridad, como sustancias tóxicas, infecciosas o corrosivas. Una limpieza documentada no vuelve compatible cualquier uso anterior o carga simultánea: revisá las condiciones de la habilitación y la separación exigida.
Si llevás animales vivos, consultá el certificado de lavado y desinfección de ese régimen. La planilla interna descrita acá no lo reemplaza. Para alimentos bajo SENASA, comprobá los documentos que correspondan al producto y al establecimiento de origen antes de salir.




