La franquicia es la parte de un siniestro cubierto que queda a cargo del asegurado. Si tu cobertura de daños propios tiene una franquicia fija de $500.000 y la reparación aceptada cuesta $1.300.000, vos asumís $500.000 y la aseguradora responde por el resto conforme al contrato. Si el daño queda por debajo de la franquicia, no hay excedente a cargo de la compañía.
El ejemplo explica la mecánica; no es un valor de mercado ni una cláusula universal.
Dónde encontrar la franquicia
Buscala en el frente de póliza y seguí el código de la cláusula correspondiente. El clausulado automotor publicado en la normativa oficial muestra que pueden existir fórmulas ligadas al costo de reparación o a un importe indicado en el frente. Tu contrato debe permitir identificar cuál se aplica.
Anotá cuatro datos:
- riesgo al que corresponde, por ejemplo daños parciales propios;
- monto o porcentaje;
- base sobre la que se calcula;
- momento usado para determinar esa base.
No mezcles una franquicia de daños propios con un límite de responsabilidad civil o un sublímite para cristales. Son piezas distintas del contrato.
Cuenta fija y cuenta variable
Con una franquicia fija, la cuenta parte de un importe determinado. Con una fórmula porcentual, primero hay que identificar el valor sobre el que se calcula: puede ser el daño, la suma asegurada, el valor de un vehículo comparable u otra base definida en la cláusula.
Antes de elegir, pedí que la cotización muestre un ejemplo numérico con la fórmula ofrecida. Después verificá que ese texto aparezca en la póliza emitida. No uses el ejemplo verbal como reemplazo del contrato.
Qué cambia al elegir una franquicia más alta
Una franquicia mayor suele trasladar más daño pequeño o mediano a tu bolsillo. Para compararla, simulá al menos tres reparaciones: una por debajo, una apenas por encima y otra muy superior a la franquicia. Sumá también la prima total del período, no sólo la cuota del primer mes.
| Reparación | Pregunta útil |
|---|---|
| Menor que la franquicia | ¿Podés pagarla sin comprometer otros gastos? |
| Cercana a la franquicia | ¿Cuánto aporta efectivamente la compañía? |
| Muy superior | ¿Hay límites, exclusiones o piezas con tratamiento especial? |
La franquicia no decide si el hecho está cubierto
Primero debe existir un riesgo cubierto y cumplirse las condiciones del contrato. Recién después se calcula la participación del asegurado. La Ley 17.418 establece que el asegurador resarce el daño conforme al contrato y hasta la suma asegurada, salvo previsión distinta.
Si la compañía rechaza el hecho por una exclusión, discutir sólo el monto de franquicia deja afuera el problema principal. Pedí por escrito la cláusula invocada y el fundamento aplicado al caso.
Qué guardar ante un daño
Conservá la denuncia, el número de siniestro, las fotos, los presupuestos y la autorización de reparación. Evitá reparar antes de conocer el procedimiento de inspección previsto por la aseguradora. Cuando recibas la liquidación, comprobá que la fórmula coincida con el frente y la cláusula vigentes en la fecha del hecho.



