Antes de prestar el auto, revisá dos planos distintos: la documentación que habilita a circular y el contrato de seguro. Compartir la cédula digital con otra persona resuelve una parte registral. No agrega a esa persona a la póliza ni confirma por sí solo que cualquier uso esté cubierto.
Qué hace la habilitación de la cédula
La Disposición DNRPA 343/2024 permite al titular habilitar a uno o más terceros para visualizar la Cédula de Identificación Digital en Mi Argentina. La norma le da a esa cédula el mismo tratamiento que a la de soporte papel para circular dentro del país y para el egreso temporario.
La disposición también aclara que la habilitación no modifica la responsabilidad civil del titular registral como dueño del vehículo. Nuestra guía para autorizar a un tercero en la cédula digital explica el procedimiento. Acá el foco es qué revisar en el seguro.
Qué mirar en la póliza
Abrí el frente y las cláusulas vigentes. Comprobá:
- quién figura como tomador y asegurado;
- qué vehículo y dominio están declarados;
- uso particular, laboral o comercial;
- conductor habitual o conductores identificados, si corresponde;
- edad, licencia u otras condiciones previstas para conducir;
- ámbito territorial;
- exclusiones y cargas vinculadas con el uso;
- vigencia y estado de pago.
No presupongas que “cualquier conductor” significa cualquier actividad. Un préstamo familiar ocasional, el reparto, el transporte de pasajeros y el uso permanente por un chofer presentan riesgos distintos. Si la situación real no coincide con la declarada, consultá antes de entregar el auto.
Revisá a la persona que va a conducir
Confirmá que tenga una licencia vigente y de clase adecuada para ese vehículo y uso. Acordá qué hará si hay un choque, una avería o un control. Debería saber dónde encontrar el comprobante del seguro, cómo comunicarse con la asistencia y por qué canal denunciar.
La Ley 24.449 exige comprobante de seguro para circular y, ante un accidente, obliga a intercambiar datos de licencia y seguro. Tener esos archivos disponibles evita que la persona dependa de vos en el lugar del hecho.
Si cambia el uso, dejalo documentado
La Ley 17.418 regula la agravación del riesgo en sus artículos 37 a 43. Eso no permite afirmar que todo préstamo agrava el riesgo. Obliga a mirar qué cambió, qué prevé el contrato y qué conoce la aseguradora.
Informá por escrito si el vehículo empezará a usarse de otra manera o por otra persona de forma habitual. Pedí que la compañía confirme si hace falta un endoso y guardá la respuesta. Una conversación con el productor ayuda a gestionar, pero el cambio contractual debe poder acreditarse.
Una carpeta para quien recibe el auto
Prepará acceso a cédula, comprobante de seguro, datos de la asistencia y contacto del titular. No compartas claves personales. Si el préstamo incluye viaje al exterior, revisá además autorización, cobertura territorial y requisitos aduaneros del destino; la habilitación de la cédula no demuestra por sí sola que el seguro alcance ese viaje.



